En la cuerda floja: Cuando el circo se volvió trinchera en el corazón de Bogotá
Una carpa de circo desvencijada. Una cuerda floja que cruje. Una mujer que no se rinde. Las luces se atenúan en la Sala Arlequín del Teatro Casa E Borrero y
Una carpa de circo desvencijada. Una cuerda floja que cruje. Una mujer que no se rinde.
Las luces se atenúan en la Sala Arlequín del Teatro Casa E Borrero y la ciudad, por unos minutos, se vuelve más pequeña, más íntima. En el centro del escenario, Magaly —La Faraona— se tambalea entre el recuerdo y la resistencia. El espectáculo comienza, pero esta vez no es solo una función: es un acto de supervivencia. Así arranca La Cuerda Floja, la nueva producción del único multiplex de teatro en Latinoamérica, que celebra sus 17 años con una obra que no solo se representa: se confiesa.
Constanza Duque da vida a esta ex estrella del circo, convertida en reina de un cafetín olvidado por la gloria y por el tiempo. A su lado, José Manuel Ospina interpreta a Zoro, un domador sin fieras que todavía se pone su frac como si la función nunca hubiera terminado. Cristian Ruiz, en la piel de Tony, un tigre vegetariano al borde del retiro, y Conny Ucros como Esneda, una joven que llega a sacudir los rincones de ese pasado encapsulado en olor a aserrín y boleros, completan el reparto.
Pero La Cuerda Floja no es una historia sobre el circo. Es una historia sobre lo que queda cuando se apagan los reflectores. Es una Bogotá íntima, rota, fuerte, que también vive en cuerda floja.
Una trinchera con forma de pista circular
“En qué momento este circo se convirtió en una trinchera”, se pregunta Magaly, mientras canta con el alma hecha trizas y una copa medio vacía. La pregunta no busca respuesta, porque la respuesta ya está en la escena: en cada gesto del elenco, en cada nota que se escapa de la garganta para decir lo que las palabras no alcanzan. El espectáculo es tragicomedia musical, pero también es testimonio. Aquí no hay nostalgia gratuita; hay memoria, y esa memoria es política.
En tiempos donde el país —y la ciudad— parecen balancearse entre crisis económicas, culturales y emocionales, esta obra nos recuerda que resistir también es un arte. Que hay quienes han hecho de la cuerda floja un oficio, y de su equilibrio, una declaración de principios.
Porque este circo, sí, es una trinchera. Una donde los personajes luchan con sus heridas abiertas, con sus penas recicladas, con su amor por un oficio que se deshace entre los dedos como aserrín viejo. Pero también es una trinchera desde la que se canta, se ama, se recuerda, se sueña.
Teatro Casa E Borrero: el corazón que sigue latiendo
La Cuerda Floja es también un homenaje al teatro mismo. Y no es casual que se estrene en Casa E Borrero, que este mes celebra 17 años de ser faro cultural en Bogotá. Más que un espacio escénico, este lugar en el corazón del Parkway se ha convertido en refugio, en laboratorio, en plataforma y en hogar para creadores y públicos.
Con cuatro salas activas y una programación que abarca desde lo clásico hasta lo más experimental, Casa E no solo presenta teatro: lo cultiva. Es aquí donde lo humano se hace relato, y donde los relatos, por más íntimos o pequeños que parezcan, se convierten en fuerza colectiva.
En este aniversario, regalarle al público una obra como La Cuerda Floja no es casualidad: es una forma de decir “aquí seguimos”. A pesar de las adversidades, del olvido, del tiempo. Porque el arte —como Magaly— no se rinde. Y porque hay funciones que no solo se ven: se viven.
Una cuerda que es de todos
En una ciudad como Bogotá, donde lo urgente a menudo silencia lo importante, el teatro resiste como un espacio de pausa, de catarsis y de encuentro. Y La Cuerda Floja nos recuerda que todos estamos, de algún modo, sobre ese mismo alambre: entre el pasado que no suelta y el futuro que no llega, entre la esperanza y el desencanto.
Tal vez por eso esta obra conmueve tanto. Porque nos habla en nuestro idioma, con nuestras canciones, nuestros vacíos, nuestros tigres domesticados y nuestras mujeres inquebrantables.
Porque si el circo es una trinchera, entonces el arte es nuestra defensa.
🗓 La Cuerda Floja
🎭 Teatro Casa E Borrero – Sala Arlequín
📍 Bogotá
📅 Jueves a sábado – 8:00 p.m. | Domingos – 5:00 p.m.
🎉 Temporada de estreno: Desde el 8 de agosto
No es solo teatro. Es resistencia. Es memoria. Es Bogotá.
