Todo listo para Salsa al Parque 2025: conoce las agrupaciones bogotanas que pondrán a bailar la ciudad
La capital ya empieza a palpitar al ritmo de los timbales, las congas y los metales. Bogotá se alista para recibir una nueva edición del Festival Salsa al Parque, un
La capital ya empieza a palpitar al ritmo de los timbales, las congas y los metales. Bogotá se alista para recibir una nueva edición del Festival Salsa al Parque, un evento que, más allá de la música, se ha convertido en un símbolo de identidad, resistencia cultural y encuentro ciudadano. El próximo 4 y 5 de octubre de 2025, el Parque Metropolitano Simón Bolívar será el epicentro de una fiesta colectiva donde el alma salsera de la ciudad saldrá a relucir con todo su sabor.
A lo largo de sus 26 ediciones, Salsa al Parque ha logrado consolidarse como un espacio donde confluyen generaciones, barrios, historias y memorias. Es la cita obligada de melómanos empedernidos, bailadores incansables, familias enteras y jóvenes que apenas descubren la magia del son, la clave y la cadencia. Pero, sobre todo, es una celebración de lo que significa ser bogotano: una mezcla vibrante de culturas, acentos y pasiones.

Este año, el festival llega con una fecha renovada —pasando de agosto a octubre—, pero con la misma esencia: la de ser un escenario para las orquestas locales, esas agrupaciones que desde los barrios han mantenido viva la llama de la salsa en la capital. Y es precisamente en estas orquestas distritales donde se siente el pulso real de la ciudad.
Entre las agrupaciones seleccionadas para representar el talento local están Alejandro Rincón y La Saloma, una propuesta que combina la tradición salsera con sonidos contemporáneos y una fuerza interpretativa arrolladora; Luna Llena Salsa Band, con su frescura juvenil y arreglos que rinden homenaje a los grandes clásicos del género; Orquesta Candombé, cuyo nombre evoca la raíz afro que alimenta toda la música del Caribe; y Bellacoson, un proyecto cargado de energía y sabor callejero que ha sabido conectar con nuevas audiencias sin perder la esencia.
Estas orquestas no solo llevarán música al escenario: llevarán historias. Detrás de cada canción hay ensayos trasnochados, instrumentos compartidos, viajes en TransMilenio con tumbadoras al hombro, peleas por los tiempos de ensayo, y sueños que se alimentan con cada acorde. Son músicos que viven de y para el arte, que han resistido la precariedad con pasión y que encuentran en el festival una vitrina que puede cambiar el rumbo de sus carreras.
Salsa al Parque no es solo un evento musical. Es una afirmación de la vida en comunidad, una oportunidad para que emprendedores, técnicos, gestores culturales y vendedores ambulantes encuentren un espacio de trabajo digno. Es también un recordatorio de que el espacio público puede ser escenario de belleza, de diversidad y de encuentro.
En tiempos donde las pantallas han fragmentado la experiencia humana, este festival nos devuelve algo esencial: la presencia. Estar ahí, con otros, sudando al ritmo de una descarga, compartiendo un bocado de lechona, sintiendo que la ciudad late al mismo compás.
Este octubre, Bogotá vuelve a ser salsera. No solo porque suene la música, sino porque en ese sonido se reconocerá una ciudad que no se rinde, que celebra su diversidad, y que sabe que, pase lo que pase, siempre habrá un motivo para bailar.
Nos vemos en el parque.
